Los habitantes de unas cinco comunidades del distrito de Montijo, en la provincia de Veraguas, se concentraron para exigir a las autoridades municipales el cierre o reubicación definitiva del vertedero a cielo abierto ubicado cerca de las comunidades de Buena Vista Arriba y El Florentino, denunciando graves afectaciones ambientales y posibles problemas de salud derivados de la contaminación.
Otro de los problemas son las frecuentes quemas en el vertedero el que emana humo, así mismo los fuertes olores.
Los que viven en las comunidades cercanas vienen enfrentando diariamente la proliferación de moscas y contaminación ambiental que, según afirman, afectan directamente la calidad de vida de las familias del sector.
Clementina Reyna, una de las residentes afectadas, manifestó que la situación se ha vuelto insoportable para quienes viven cerca del vertedero a tal grado que muchos han abandonado las comunidades.
“Ya no aguantamos el humo ni los malos olores. Hay días en que no se puede ni comer tranquilo dentro de las casas por la cantidad de moscas y la contaminación”, expresó.
Alberto Melamed, alcalde en Montijo se presentó al vertedero donde permanecía un grupo de habitantes en exigencia de su presencia para que se ordenara el cierre definitivo del botadero de basura. La máxima autoridad montijana pidió a los manifestantes la oportunidad de gestionar el traslado de los desechos al vertedero de la ciudad de Santiago, y resolver este problema que aqueja a la población afectada.
Por su parte, María Elisa González indicó que existe preocupación entre los moradores debido al incremento de enfermedades respiratorias y otros padecimientos que, según sostienen, podrían estar relacionados con la exposición constante a la contaminación.
“Aquí vemos muchos casos de tos, resfriados, picazón en la piel y ronchas, especialmente en niños y adultos mayores.
También hay familias preocupadas por enfermedades más graves como el cáncer”, señaló.
Los residentes mencionaron además que algunas familias aseguran haber registrado nacimientos de niños con distintos problemas de salud, situación que mantiene alarmada a la población y que, consideran, debe ser investigada por las autoridades sanitarias y ambientales.
Luis Romero, Edigna Batista y Jorge Romero coincidieron en que el distrito necesita con urgencia un manejo adecuado de los desechos sólidos que no represente un riesgo para las comunidades cercanas.
Los afectados solicitan la intervención del Ministerio de Salud, el Ministerio de Ambiente y las autoridades municipales para realizar estudios técnicos y médicos que permitan determinar el impacto real del vertedero sobre la salud de la población y el ambiente.
Los moradores advirtieron que continuarán realizando llamados públicos y acciones comunitarias hasta lograr una respuesta definitiva que permita el cierre del vertedero o su traslado a un lugar alejado de las áreas residenciales.









